El primer hombre levantó el bastón eléctrico.
—Mátala.
Adrian se interpuso delante de mí.
—No.
La voz del sistema volvió a sonar dentro de su mente.
【Advertencia. La misión está al 97 %.】
【Elena Yang debe morir.】
Adrian apretó los puños.
—Entonces tendrás que pasar por mí.
Sentí que mi corazón se detenía.
No por los hombres que nos rodeaban.
Sino porque, por primera vez, escuché algo diferente en su mente.
No miedo.
No obediencia.
Una decisión.
Los atacantes avanzaron.
Adrian tomó mi mano y corrimos hacia el estacionamiento.
Uno de los hombres nos persiguió, pero Victor apareció con varios guardias de seguridad.
—¡Elena!
Victor se lanzó contra el atacante.
—¿Estás herida?
—No.
Miré a Adrian.
Él estaba de pie detrás de mí, respirando con dificultad.
Entonces el sistema habló nuevamente.
【Traición detectada.】
【Ejecutor Adrian Mu será eliminado.】
Adrian cayó de rodillas.
—¡Adrian!
Lo sostuve antes de que golpeara el suelo.
Y finalmente entendí.
No era un hombre que quisiera matarme.
Era un hombre que había pasado tres años luchando contra una orden que yo nunca debía haber escuchado.
—¿Por qué? —susurré.
Adrian abrió los ojos.
—Porque al principio eras un objetivo.
Tragó saliva.
—Después te convertiste en la persona que quería proteger.
Entonces ocurrió algo imposible.
El sistema cambió.
【Error de clasificación.】
【Elena Yang no es personaje secundario.】
【Corrección de registro iniciada.】
Las luces del estacionamiento comenzaron a parpadear.
Sophia apareció al fondo.
Estaba llorando.
—¡Elena!
Victor se volvió hacia ella.
—¿Qué haces aquí?
Sophia miró a Adrian.
—El sistema también me habló.
Todos quedamos inmóviles.
—Me dijo que si Elena moría, yo tendría mi final feliz.
Sentí un escalofrío.
Sophia bajó la mirada.
—Pero nunca quise que murieras.
Entonces el sistema emitió una última orden.

【Protagonista no autorizada.】
【Eliminación de Sophia Yang iniciada.】
Victor la abrazó.
—¡Corre!
Sophia gritó.
—¡No!
Adrian se levantó.
—No voy a permitir que vuelva a decidir por nosotros.
Tomó mi mano.
—Elena, escucha.
—¿Qué?
—Si el mundo fue escrito para obligarnos a repetir la misma historia, entonces tenemos que escribir otra.
Miré a Sophia.
Por primera vez no vi a mi rival.
Vi a otra persona atrapada en una historia que jamás había elegido.
—Entonces terminemos con esto.
Juntos destruimos el dispositivo que conectaba a los ejecutores con el sistema.
El mundo quedó en silencio.
Y después escuché una última frase.
【Historia reescrita.】
【No existen protagonistas.】
【Solo personas que eligen su propio destino.】
Adrian me miró.
—¿Todavía quieres matarme?
Sonreí.
—Depende.
—¿De qué?
—De si vuelves a intentar conquistarme.
Él soltó una risa.
—Esta vez quiero conocerte sin ninguna misión.
Tomé su mano.
Y por primera vez en tres años, escuché su mente sin ninguna voz externa.
Solo un pensamiento.
“Te amo.”
Y esta vez, nadie podía obligarnos a cambiar el final.