PARTE 2: EL NOVIO QUE LLEGÓ A TIEMPO

Samuel miró la mano de Lucas sobre mi cintura. Después miró mi anillo. Su expresión cambió lentamente. —¿Prometida? Lucas respondió con absoluta calma: —Sí. Samuel soltó una…

PARTE 2: EL HOMBRE QUE SE AVERGONZÓ DE MÍ TERMINÓ ROGANDO.

Adrián se quedó mirando a su asistente como si acabara de escuchar algo absurdo. —Repítelo. —El sabor de Elena canceló todos los contratos con nosotros esta mañana….

PARTE 2: LA FOTO QUE LOS DESTRUYÓ

Cuando crucé las puertas de la empresa, las conversaciones se apagaron. No era imaginación. Todos habían visto la publicación. Algunos apartaron la mirada. Otros fingieron trabajar. Y…

PARTE 2: EL DÍA QUE EL MAR SE CERRÓ

El helicóptero descendió hasta quedar suspendido sobre el agua. Dos rescatistas bajaron mientras la patrullera se interponía entre mi moto y la de Serena. —¡Suelte la cuerda…

PARTE 2: LA MUJER QUE DEJÓ DE CONTENERSE

Me levanté lentamente y solté a Daniel. Él rodó hacia un lado, respirando con dificultad. —Estás loca —escupió. —No, Daniel. Por primera vez desde que te conocí,…

PARTE 2: EL HERMANO QUE CAMBIÓ EL DESTINO

Todos los monitores de Ethan comenzaron a sonar al mismo tiempo. Teresa se quedó paralizada con mi cuerpo entre sus brazos. Una enfermera entró corriendo. —¡¿Qué está…

PARTE 2: LOS TRES HEREDEROS QUE NUNCA CONOCIÓ

Lu Jingchen regresó a la mansión pasada la medianoche. Todavía llevaba la ropa del día anterior. Había pasado horas en reuniones relacionadas con la salida a bolsa…

PARTE 2: CUANDO LA ENCONTRÓ, YA ERA DEMASIADO TARDE.

Las palabras de Caroline Trent permanecieron varios segundos en el oído de Gabriel. —Está intentando librarse de usted. Gabriel apretó el teléfono. —Póngamela. —No. —Soy su esposo….

PARTE 2: LA MUJER QUE VIVIÓ CON MI NOMBRE.

A la noche siguiente, el salón principal de la mansión Reed brillaba como si hubiera sido construido únicamente para recordarles a los invitados cuánto dinero poseía aquella…

PARTE 2: LOS CUATRO HEREDEROS

El niño dio un paso al frente. Miró a Santiago directamente a los ojos y preguntó: —¿Tú eres nuestro papá? Nadie respiró. Santiago sintió que las piernas…