PARTE 2: LA FAMILIA QUE CREYÓ ESTAR POR ENCIMA DE TODOS

—¿Hay riesgo para el bebé? —preguntó Arturo. Miré a Maya. —Todavía no lo sabemos. —Entonces primero hospital. Después hablamos. Eso era Arturo. Incluso cuando nuestro padre nos…

PARTE 2: EL PRECIO DE UNA LECCIÓN

La copa cayó al suelo y se rompió en varios pedazos. Adrián no reaccionó. Durante unos segundos permaneció de pie en medio del salón de oficiales, mirando…

PARTE 2: EL PROYECTO ATLAS

Durante varios segundos no pude apartar la mirada de la pantalla. “Si confirmamos que Clara está detrás del proyecto Atlas, podemos quitarle el control de la empresa…

PARTE 2: LA VERDAD DE AQUELLA NOCHE

Me quedé mirando la pantalla hasta que las letras comenzaron a perder nitidez. Mi padre había sido acusado de fraude. La familia Ferrer había adquirido sus propiedades….

PARTE 2: EL PRECIO DE LA TRAICIÓN

Adrian no pudo responder. El subastador mantuvo la mirada sobre el palco número ocho mientras el salón entero esperaba. —Cuarenta y nueve millones doscientos cuarenta mil —repitió—….

PARTE 2: EL REGRESO DE LA CIRUJANA

Nadie volvió a reír. El mensaje seguía brillando en mi terminal militar mientras el hombre que había intentado comprar mi dignidad con mil dólares retiraba lentamente la…

PARTE 2: CREYÓ QUE SUS TRES HIJOS ERAN DE OTRO HOMBRE, PERO EL EXPEDIENTE MÉDICO REVELÓ UNA VERDAD QUE NADIE HABÍA IMAGINADO

—¿Cuál? Daniel levantó lentamente la mirada. —Oliver. Ethan sintió que el aire desaparecía de la habitación. Oliver había sido su primer hijo. El niño al que había…

PARTE 2: LLEVÓ A SU HIJA DE CUATRO AÑOS A UNA CITA A CIEGAS, PERO LO QUE DESCUBRIÓ JUNTO A ALEJANDRO CAMBIÓ PARA SIEMPRE LA VIDA DE DOS FAMILIAS

Junto a Alejandro había un niño. Tendría unos cinco años. Estaba sentado en una silla, abrazando una pequeña mochila azul contra el pecho y observando a todos…

PARTE 2: LA CANCIÓN PERDIDA

Adrian no apartaba los ojos de Lucía. La niña seguía bailando como si el salón entero hubiera desaparecido. No sabía que doscientas personas la observaban. No sabía…

PARTE 2: DEJÉ DE COCINAR PARA MI ESPOSO DURANTE TRES MESES, Y CUANDO DESCUBRIÓ A DÓNDE IBA TODO SU DINERO YA ERA DEMASIADO TARDE

A la mañana siguiente, Marcos se despertó esperando el olor de los dumplings fritos. No encontró nada. Se sentó en la cama y miró el reloj. —¿No…