PARTE 2: LA VERDAD DETRÁS DEL VENENO.

Elena abrió lentamente los ojos.

Su respiración era entrecortada.

El cañón del arma seguía apuntando directamente a su pecho.

—Fue Víctor.

Las dos palabras hicieron que Alejandro frunciera el ceño.

—Estás desesperada. Mi tío jamás le haría daño a su propio hermano.

Elena negó con fuerza.

—Chen Juan descubrió que durante años Víctor desvió millones de la empresa familiar. Cuando intentó denunciarlo, él decidió eliminarlo.

Alejandro sintió un estremecimiento.

Era imposible.

O al menos eso quería creer.

—¿Y tú qué papel jugabas?

Las lágrimas volvieron a brotar.

—Me obligó a cambiar un frasco del laboratorio. Creí que solo era un medicamento para provocar una reacción leve y retrasar una reunión. Nunca imaginé que era veneno.

Alejandro apretó los dientes.

Toda su rabia comenzó a mezclarse con una duda insoportable.

En ese instante sonó el teléfono de Elena.

Los dos miraron la pantalla.

Un único nombre apareció iluminado.

Víctor.

Alejandro respondió sin decir una palabra.

Durante unos segundos solo se escuchó una respiración pausada.

Luego una voz grave rompió el silencio.

—¿Ya terminaste el trabajo?

Elena cerró los ojos.

Víctor continuó hablando.

—No puedes dejar testigos. Después de Alejandro, destruye todos los documentos del despacho y sal de la mansión.

El corazón de Alejandro dejó de latir por un instante.

La llamada terminó.

Un silencio pesado cayó sobre la habitación.

El arma descendió lentamente.

Alejandro comprendió que había estado a punto de matar a la única persona capaz de demostrar quién era el verdadero asesino de su hermano.

Antes de que pudiera decir una palabra, todas las luces de la mansión se apagaron.

La oscuridad lo envolvió todo.

Se escuchó el estruendo de un vidrio rompiéndose.

Después, unos pasos.

Lentos.

Firmes.

Alguien acababa de entrar.

Una linterna iluminó fugazmente el pasillo.

Una figura vestida completamente de negro avanzaba hacia el salón con un silenciador en la mano.

No venía por Elena.

Tampoco por Alejandro.

Venía para asegurarse de que la verdad jamás saliera de aquella mansión.

Related Posts

PARTE 2: LA NIÑA QUE SALVÉ REVELÓ EL SECRETO QUE PODÍA DESTRUIR MI IMPERIO

La rama volvió a romperse entre los árboles. Mis hombres levantaron sus armas inmediatamente. Sofía se aferró al abrigo de Diego. Isabela seguía en el suelo, respirando…

PARTE 2: MI EXFAMILIA VINO A BURLARSE DE MI FRACASO, PERO DESCUBRIÓ QUE YO ERA LA MUJER QUE HABÍAN SUBESTIMADO

Las puertas de hierro negro terminaron de abrirse lentamente. Los vehículos de la familia Mitchell avanzaron por el camino privado rodeado de árboles antiguos, lagos cristalinos y…

PARTE 2: MI FAMILIA ROBÓ EL DINERO PARA CUIDAR A MI ESPOSA Y MI BEBÉ, PERO LAS CÁMARAS REVELARON TODA LA VERDAD

El hospital estaba casi vacío cuando llegamos. Era la primera madrugada del año. Mientras afuera Manhattan celebraba con luces y música, yo estaba sentado junto a Maya…

PARTE 2: LA VERDAD QUE ROMPIÓ EL SILENCIO

El grito que vino desde el fondo de la funeraria hizo que todos se detuvieran. —¡Esperen! Era el doctor Samuel Reed, el pediatra que había atendido a…

PARTE 2: LA NOCHE EN QUE TODOS DESCUBRIERON SU VERDADERO VALOR

Rachel Appleton no durmió mucho aquella noche. Durante tres años había construido una versión de sí misma que nadie podía mirar demasiado tiempo. La secretaria invisible. La…

PARTE 2: LA VERDAD DETRÁS DE LA TRAICIÓN

Durante los días siguientes no respondí ninguna llamada de Alejandro. No porque estuviera rota. Sino porque por primera vez en nueve años entendí algo importante: mientras yo…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *