PARTE 2 – EL CIRUJANO YA CONOCÍA SU VERDADERA IDENTIDAD

Los agentes inmovilizaron al impostor antes de que alcanzara la puerta.

Él seguía gritando que todo era un error.

—¡Soy su esposo! ¡Pregúntenle a cualquiera!

El cirujano ni siquiera respondió.

Se volvió hacia la paciente.

—Anestesia.

El equipo médico comenzó a trabajar con una precisión absoluta.

Durante casi tres horas nadie salió del quirófano.

Al amanecer, la luz roja sobre la puerta finalmente se apagó.

El cirujano apareció con la mascarilla aún puesta.

—Está fuera de peligro.

Los policías respiraron aliviados.

Uno de los inspectores se acercó.

—Doctor, ¿cómo supo que ese hombre mentía antes de que ella hablara?

El médico permaneció unos segundos en silencio.

Luego sacó una carpeta del bolsillo de su bata.

Dentro había una fotografía antigua.

En ella aparecía una adolescente sonriendo junto a una mujer de cabello oscuro.

—La reconocí apenas llegó.

El inspector observó la imagen.

—¿Quién es?

—Mi hermana.

El silencio volvió a apoderarse del pasillo.

El cirujano levantó lentamente la mirada.

—Hace doce años desapareció exactamente de la misma manera.

Todos quedaron inmóviles.

—También dijeron que se había ido voluntariamente con un hombre.

Nunca volvió a aparecer.

Por eso, cuando vi el miedo en los ojos de esta joven, entendí que estaba viendo la misma historia otra vez.

El inspector frunció el ceño.

—¿Cree que existe una relación?

El cirujano entregó otra carpeta.

—No lo creo.

Estoy seguro.

Dentro había copias de antiguas denuncias.

Fotografías.

Y una lista con nueve mujeres desaparecidas durante los últimos quince años.

Todas tenían algo en común.

Habían sido vistas por última vez junto al mismo hombre.

El supuesto esposo.

El inspector sintió un escalofrío.

—Pero ese sujeto solo tiene antecedentes por fraude.

El cirujano negó lentamente.

—Porque siempre cambiaba de identidad antes de que encontraran a las víctimas.

En ese instante, un agente entró corriendo por el pasillo.

—¡Inspector!

Acabamos de registrar la camioneta del detenido.

Encontramos documentos falsos.

Pasaportes.

Y varias llaves numeradas.

El inspector abrió una de las bolsas de evidencia.

Había también un mapa.

Un viejo almacén estaba marcado con un círculo rojo.

El cirujano observó el plano apenas unos segundos.

Su expresión cambió de inmediato.

—Llegamos demasiado tarde.

El inspector lo miró confundido.

—¿Por qué dice eso?

El médico señaló una fecha escrita al margen del mapa.

—Porque hoy estaba programado el traslado de otra mujer.

Si no entran a ese lugar antes del amanecer…

Habrá una décima víctima.

Y lo más aterrador era que, según los documentos encontrados, el verdadero líder de toda la red jamás había pisado un hospital.

Trabajaba desde hacía años… dentro de la propia fiscalía encargada de investigar las desapariciones.

Lee la Parte 3.

Related Posts

PARTE 2: LA HEREDERA QUE ÉL NUNCA CONOCIÓ

Cuando salí de aquella mansión, no miré atrás. No porque no me doliera. Sino porque si lo hacía, sabía que una parte de mí todavía esperaría que…

PARTE 2: LA HIJA QUE NADIE QUISO RECONOCER

La pregunta de Dominic quedó suspendida sobre la mesa. —¿Qué haces exactamente para esta empresa? Mi padre abrió la boca antes que yo. —Claire se encarga de…

PARTE 2: LA VERDAD DETRÁS DEL IMPERIO WHITMORE

La noche en que Grant Whitmore regresó a casa y encontró mi anillo sobre la encimera, creyó que estaba frente a una amenaza. Creyó que yo estaba…

PARTE 2: LA CAJA QUE MI HIJA DEJÓ ATRÁS

No sé cuánto tiempo permanecí sentada en el suelo de la sala con aquella carta entre mis manos. La letra de mi hija estaba frente a mí….

PARTE 2: EL SECRETO BAJO EL ÁRBOL DE NAVIDAD

Empujé la puerta de la sala lentamente. Durante unos segundos, mi mente se preparó para ver lo peor. Me preparé para descubrir una traición. Una mentira. Algo…

PARTE 2: EL PRECIO DE LA TRAICIÓN

Phedra seguía aferrada a mi camisa como si soltarme significara volver a caer en aquella pesadilla. Yo sentía sus manos temblar. Durante cuatro años había imaginado cientos…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *