PARTE 2: LAS PERSIANAS QUE NADIE SE ATREVÍA A ABRIR

Alcancé las persianas y tiré del cordón. La habitación se llenó de luz. Liam Mercer cerró los ojos inmediatamente y giró el rostro. —Te dije que no…

PARTE 2: EL HOMBRE QUE DESPERTÓ BAJO MIS MANOS

Los ojos de Lucas Bennett se clavaron en los míos. Durante un segundo no pude respirar. Luego los paramédicos entraron al ascensor y todo volvió a moverse….

PARTE 2: EL VIAJE A PARÍS QUE DESTRUYÓ SU IMPERIO

A las seis y doce de la mañana, Julian Whitmore abrió los ojos. Lo primero que vio fue el techo de la suite. Lo segundo fue Victoria…

PARTE 2: EL PRECIO DE UNA TRAICIÓN

Adrian entró primero. Llevaba el mismo traje negro que había usado en las fotografías de su anuncio de matrimonio, pero ya no tenía aquella expresión arrogante de…

PARTE 2: LA NOCHE EN QUE GRANT LO PERDIÓ TODO

Grant se quedó mirando a David como si acabara de ver un fantasma. Sabrina fue la primera en reaccionar. —David… Él no respondió. Solo sostuvo la carpeta…

PARTE 2: LA ESCRITURA QUE REVELÓ QUIÉN HABÍA CONSTRUIDO REALMENTE LA FORTUNA

Mara colocó el sobre sobre la mesa del juez. Adrián apenas le prestó atención. —¿Eso es todo? —murmuró—. ¿Un sobre? Mara no respondió. El juez Marko Vukovic…

PARTE 2: EL COLLAR QUE NADIE PODÍA ENCONTRAR

El agente tomó el teléfono de Madison y leyó el mensaje otra vez. —¿Quién es Ryan? Madison no respondió. Sophie se apresuró a intervenir. —Probablemente un amigo….

PARTE 2: LA TORMENTA QUE JAKE NUNCA VIO VENIR

El puño de Jake avanzó directo hacia mi rostro. Durante una fracción de segundo, el dojo entero desapareció. No escuché a los adolescentes. No escuché a los…

PARTE 2: LA RADIOGRAFÍA QUE REVELÓ LA VERDAD

El doctor salió de la sala de radiografías con una carpeta contra el pecho y una expresión que me hizo olvidar cómo respirar. —¿Es usted Thomas? —preguntó….

PARTE 2: MI EXESPOSO ME ABANDONÓ EMBARAZADA, PERO OCHO AÑOS DESPUÉS LLEGUÉ A SU CENA DE NAVIDAD CON LOS CUATRO HIJOS QUE NUNCA SUPO QUE TENÍA

—¿Eres nuestro papá? La pregunta de Noah cayó sobre el comedor como un vaso de cristal. Marcus no respondió. Sus ojos permanecieron fijos en el niño. Luego…