PARTE 2: LA MUJER QUE ADRIÁN NUNCA CONOCIÓ.
Los quince días que Adrián había comprado para mantenerme lejos de su boda terminaron convirtiéndose en el peor error de su vida. Porque mientras él elegía flores,…
PARTE 2: LA ORDEN QUE LO CAMBIÓ TODO
Veintisiete minutos después de que mi padre pronunciara aquella palabra, Ethan recibió la primera llamada. Nosotros todavía no habíamos llegado a casa. Los Blackwood ni siquiera habían…
PARTE 2: EL ÚLTIMO SECRETO DE AMELIA
Nadie habló durante varios segundos. Alexander fue el primero en reaccionar. —Cierren las puertas. Dos agentes se movieron inmediatamente. Ryan miró la caja como si hubiera dejado…
PARTE 2: CUANDO DESCUBRIÓ POR QUÉ ME MARCHABA.
Ethan se quedó mirándome como si acabara de escuchar una frase en otro idioma. Vanessa también perdió la sonrisa. —¿Qué acabas de decir? —preguntó él. Recogí mi…
PARTE 2: EL NOVIO QUE LLEGÓ A TIEMPO
Samuel miró la mano de Lucas sobre mi cintura. Después miró mi anillo. Su expresión cambió lentamente. —¿Prometida? Lucas respondió con absoluta calma: —Sí. Samuel soltó una…
PARTE 2: EL HOMBRE QUE SE AVERGONZÓ DE MÍ TERMINÓ ROGANDO.
Adrián se quedó mirando a su asistente como si acabara de escuchar algo absurdo. —Repítelo. —El sabor de Elena canceló todos los contratos con nosotros esta mañana….
PARTE 2: LA FOTO QUE LOS DESTRUYÓ
Cuando crucé las puertas de la empresa, las conversaciones se apagaron. No era imaginación. Todos habían visto la publicación. Algunos apartaron la mirada. Otros fingieron trabajar. Y…
PARTE 2: EL DÍA QUE EL MAR SE CERRÓ
El helicóptero descendió hasta quedar suspendido sobre el agua. Dos rescatistas bajaron mientras la patrullera se interponía entre mi moto y la de Serena. —¡Suelte la cuerda…
PARTE 2: LA MUJER QUE DEJÓ DE CONTENERSE
Me levanté lentamente y solté a Daniel. Él rodó hacia un lado, respirando con dificultad. —Estás loca —escupió. —No, Daniel. Por primera vez desde que te conocí,…
PARTE 2: EL HERMANO QUE CAMBIÓ EL DESTINO
Todos los monitores de Ethan comenzaron a sonar al mismo tiempo. Teresa se quedó paralizada con mi cuerpo entre sus brazos. Una enfermera entró corriendo. —¡¿Qué está…